Confiar sus activos a varios gestores es una práctica prudente. Pero es preciso poder comparar sus resultados sobre una base común y plantear las preguntas adecuadas en el momento oportuno.
Aseguramos una supervisión continua y estructurada, y presentamos los resultados de la cartera en el formato y según los deseos de su familia. Se trata de una función de control y coordinación, no de gestión: las decisiones y la ejecución permanecen en manos de sus gestores regulados.
Reporting de la cartera
Reporting patrimonial y de rentabilidad para la familia, con resultados presentados en el formato y según los deseos acordados, sobre una base común a todas sus relaciones.
Seguimiento de mandatos
Control del cumplimiento de los mandatos y de la política de inversión acordada con cada gestor.
Supervisión de gestores
Supervisión y coordinación de la actividad de los gestores. La gestión corre a cargo de socios suizos regulados de confianza; Ridger coordina, supervisa y les exige rendición de cuentas.
Revisiones consolidadas
Análisis periódicos de rentabilidad, comisiones y riesgo, comparados entre gestores y a lo largo del tiempo.
Encuadre por índices
Puesta en perspectiva de los resultados frente a índices de referencia pertinentes y transparentes.
Coordinación y negociación
Coordinación de las inversiones y negociación de las condiciones y comisiones con los bancos y los gestores, en su interés.
Preparación del comité
Expedientes claros y documentados para preparar las reuniones del comité de inversión familiar y fundamentar sus decisiones.
Supervisión, no gestión
Nuestra función es observar, comparar y documentar. Usted conserva la elección de sus gestores y de sus decisiones, con una información completa e imparcial.
La ejecución, la custodia y la gestión de los activos siguen a cargo de los bancos y gestores regulados que usted elija. Ridger aporta la consolidación, el reporting, la coordinación y la supervisión administrativa. Ridger no gestiona activos ni presta asesoramiento en materia de inversión.
